Las mujeres del general




Las mujeres del general




El día que murió bussi ahogado en la sangre que derramó  bajó a los infiernos.

De tanto calor bebió mucha agua y se volvió a morir.

 Bajo a los  infiernos, y, como el calor seguía siendo intenso, continuó bebiendo agua  y otra vez  volvió a morir.

Nuevamente bajó  a los infiernos de los infiernos y la sed, por  tanto fuego no se apaciguó y se bebió todo un mar de agua salada y se volvió a morir.

 Nuevamente bajó a los infiernos. La sequedad de su garganta era tan grande, pero tan grande  que bebió una vez más   de esa inagotable fuente de agua salada que formaban un mar las  lágrimas de sus víctimas.

En este recorrido turístico de infierno en infierno  un sequito de mujeres  del  general  lo escoltaron  en su partida compadeciéndose de su sufrimiento y rindiéndole  santo tributo.

 En la vereda de enfrente, una mujer con su sombrillita protegiéndose del intenso sol esperaba por un cliente. Este  apareció…se acercó… le dijo… ¿Cuánto?...y ella se fue con él.

 Las mujeres del general, escandalizadas, la señalaron con el dedo.







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