algo sobre lacaranchaDatos personales

Voyeur


Carla Bruni - L'amour (Subtítulos Español)




Voyeur










La nieve caía intensamente sobre la ciudad, 

iluminando con su brillantez la fría noche invernal. 

Ella regresaba a casa apurando el paso, sus tacos 

rechinaban contra el asfalto en estos pasos cortitos,

 rápidos, que intentaban tener alas para que, en un 

abrir y cerrar los ojos, mágicamente encontrarse 

ante su pórtico.


Su apuro era tanto… el calor que sentía la 

quemaba y sus ropas, húmedas por su propio 

sudor le marcaban el camino de su urgencia. 


Al llegar, su premura se hizo más intensa. Abrió su 

puerta y rápidamente fue despojándose de sus 

ropas, una a una, en el living… en la cocina… en el 

dormitorio… en el baño… 


Totalmente desnuda, acompañada solamente por 

la tenue luz de esa lámpara que iluminaba apenas 

su cuerpo oscuro se precipitó bajo la ducha.


 El copioso sudor que brotaba desde su interior y el 

sensual aroma a canela que invadía el ambiente, le 

encendió los sentidos. El agua tibia la acarició con 

intensidad y el suave jabón en sus manos la llevó 

en un viaje audaz, intrépido, haciéndole conocer 

todos los paisajes que albergaban su universo. 


Cerró los ojos. Sus latidos resonaban con violencia 

en sus sienes y en su pecho.


El placer por su recorrido era tan hondo… tan 

profundo…


Recorrió en esos breves minutos valles y ríos, 

atravesó cielos e infiernos, experimentó erupciones 

de ancestrales volcanes, disfrutó del calor del sol 

quemando su negra piel y de la lluvia mojando sus 

larguísimos cabellos cuyos rulos desarmados 

cubrían sus pechos como una gigantesca mano 

tibia que la sujetaba suavemente. 


El agua no apagó su fuego; tal paradoja de su 

vivencia, la encendió más aun y al no poder escalar 

la cumbre más alta que encontró en su paseo salió 

corriendo, mojada y ansiosa hacia el pequeño patio 

interno de su casa, cubierto por la nieve que caía 

copiosamente en esta cruda noche invernal…


Con desesperación se acomodó sobre ella 

estirándose placenteramente. Ansiaba ya apagar 

su incendio sea como sea; los hilos de su 

imaginación materializaron una pluma que suave 

lentamente caía sobre si posándose sobre las 

yemas de los dedos de sus pies, abriéndolos, 

estirándolos y con ellos, todo su cuerpo. 


Un fresco olor a menta le impregno sus sentidos. La 

pluma, suspendida en el aire, apenas le rozaba su 

piel tan sensible, tan ávida… subió por sus 

piernas… y siguió su camino, jugueteando con 

intensidad hasta que su grito rompió las barreras 

del sonido escapando en él toda su alma. 


Cerró sus ojos con lasitud. 


La dulce tibieza del agua que brotaba de sus poros 

abiertos derritió, ya con calma, la nieve que 

resbalaba por su cuerpo satisfecho y desnudo. 


Una sonrisa de placer se dibujó en su rostro. 


Ella sabía que él aun la espiaba por el ojo de la 

cerradura.







Jane Birkin & Serge Gainsbourg 

 Je t'aime moi non plus