En
la eternidad de ese instante, las sombras no existían; sin embargo él, flotando
por el solitario camino, avanzaba lentamente arrastrando no solo la punta de la
sabana roja como su sangre derramada, sino también los gruesos eslabones, rotos
ya, de las cadenas que sujetaron sus muñecas en aquel mundo que prefería, como
los tres monos sabios, no mirar, no escuchar, no hablar de las injusticias,
rindiéndose al sistema y a una falsa
moralidad que teñía de indiferencia toda la sociedad.
En
su recorrido hacia el destello que se divisaba al final del sendero, en actitud
de devota pasión, con su capucha inclinada y las palmas de sus manos unidas con
unción, repetía: ¡Manú... Manú ... Manés... Manés...!
Y al acercarse a
la luz, Adán, en su muerte, conocía, al fin, la verdadera libertad...
glosario: Manes:
seg. relig. indues y egipcias, alma o sombra de los muertos
Manú: según
mitologia. Induista es el primer hombre y padre de todas las generaciones , es
el nombre del primer humano, el primer rey de la Tierra. El nombre Manu es
posible que provenga del sánscrito «मानस» (manas), cuyo significado literal es
“mente”
La
palabra muerde o acaricia, la palabra une o desune. Es arma mortal o pacificadora, es hielo o fuego, es golpe o
abrazo, es calumnia o testimonio. La palabra es monólogo o diálogo… la palabra
es poesía y la poesía habita, mis queridos amigos lectores, hasta en ese
vocablo pequeñito que escapa de nuestros pensamientos pretendiendo que lo
atrapes.
Comprendo
esto. Así lo siento y creo y para confirmarlo cierro los ojosy veo en mi mano un paquetito pequeño,
atractivo, misterioso, envuelto en un papel metalizado naranja con dibujos
primaverales como el más apetitoso caramelo de miel.
Lo
desenvuelvo lentamente y descubro que guardaba… una palabra… Flor.
La
tomo con mis manos con sorpresa. Es tan hermosa… arrullo cada una de sus letra
con una dulce canción;la acerco a mi
rostro y ella acaricia mis mejillas, la huelo, la respiro profundo. En mis
pulmones entra un aire fresco y el ambiente se inunda del aroma a nomeolvides y
margaritas.
Esa
palabra, Flor, es poesía.
Algunas palabras
que escucho en este momento me dan miedo; otras, sentencian verdades que no
quise ver, pero cuando con alegría desenvuelvo otro paquetito, esta vez en
papel verde e inconscientemente la llevo a mi boca… mmmmm… ¡Que rica!… la
saboreo, juego con esta deliciosa palabra que se enrosca en mi lengua, quese ríe en mi paladar haciéndome cosquillas y
entonces de mí brotan notas musicales, mariposas, sueños.
Esa palabra con
sabor a mentitas de chocolate, es Amor y Amor, es poesía.
En
mis pensamientos se agolpan muchas otras, demasiadas palabras que están allí,
sueltas, sin control, pujando por escaparse de mi mente y plasmarse en mis
letras o salir de mi boca y volar por el aire como las mariposas hasta que
alguien descubra su belleza, las recoja y vuelva a entregarlas como una ofrenda
al universo.
Tomo
conciencia de la importancia de tener el privilegio de recordar manteniendo mi
memoria fresca, viva en mi mente, en mis pensamientos, para aprender, para no
permitir, para ver, para accionar a tiempo y es entonces, cuando entrecierro
mis ojos para agradecer este valor que me fue ofrendado al nacer, que escucho
aquellas voces chiquitas que atravesaron mil kalpas de conciencia para
recordarme una vez más que un día funesto, hace mucho tiempo, hubo un dios que
procedió a crear los grandes monstruos marinos y todo ser moviente en el mundo,
pero como uno de ellos era el más despreciable de todos, el mismo mar lo
rechazó y en un estruendosa manifestación lo escupió sobre la costa dando
origen a un dictador.
Ella,
decolorada en su presente, decidió atravesar el túnel del tiempo y se encontró
con él, en blanco y negro.
Se
miraron a los ojos e inmediatamente su antigua historia pareció renacer. Ambos,
desorientados, sin entender claramente lo que sucedía, escucharon el palpitar
de sus corazones y perdidos en la inconsciencia del tiempo transcurrido, se
acercaron… sin palabras.
Sus
bocas, anhelando el beso tantos años postergado, se aproximaron.
El
atrajo la lengua de ella hacia sí, succionándola con fruición, hasta sentir que
la desgarraba. Ella, encendida, recorrió el techo de su paladar masticando
también la lengua de él hasta saberla completamente dentro de sí.
Se
lastimaron con intenso placer… se deglutieron uno al otro.
La
sangre brotó dulce y caliente, deslizándose sobre sus cuerpos convertidos en
vivo fuego quemando sus entrañas, por momentos con infinita furia, por otros,
con intensa suavidad.
Lentamente,
esa hoguera fue calmando, extinguiéndose en lasitud, en agua mansa, en aroma a
canela, en sabor a chocolate, en blues, en paz.
Ella
volvió a su presente, con color.
Él
quedó allá, del otro lado del túnel, en blanco y negro.
Los recuerdos se acumulan al compás de un
allegretto vivace de Franz Listz que escucho cerrando los ojos e imaginando el
regreso a mi infancia a través de un sutil túnel del tiempo al que recurro con
melancolía, añorando el pasado, viéndome de niña saltando, cortando flores,
cantando... recitando con voz dulce y serena aquel poema de Juana de ibarbourou,
"la higuera", y sin entender mucho el significado real de esos versos
pero intuyendo la tristeza.
“Porque es áspera y fea,
porque todas sus ramas son grises,
yo le tengo piedad a la higuera...” y luego me veocreciendo, enamorándome, oliendo el perfume de los naranjos callejeros cubiertos de azahares que adornan las veredas tucumanas, dándole
a las cálidas noches de primavera un romántico marco junto a la luna, que
cómplice, ilumina muy tenue ese primer beso robado en la nocturna
intimidad cuando él me susurra al oído un " te quiero " muy quedo,
muy suave,haciéndome sonrojar... y
regreso a mi presente con una sensación de indescriptible emoción, con una
enorme tibieza en el corazón, sintiéndome feliz y entonces si, repentinamente,
comprendo totalmente el sentido de esos versos que tantas veces recitara en
aquellos tiempos y que me tocaran el alma, sin saber por qué:
“...Y tal vez, a la noche,
cuando el viento abanique su copa,
embriagada de gozo le cuente:
¡Hoy a mí me dijeron hermosa!”
! Hoy a mi me dijeron hermosa !
Cristina Leiva - Cris, Lacarancha
Arthur Rubinstein - Franz Liszt, Piano Concerto, No. 1 - Allegretto vivace - Allegro animato