Nostálgica y sentimental

Siempre abstraída en sus pensamientos miraba sin mirar. Ni ella misma sabía a qué o quién, solo tenía en claro su cansancio, tremendo, desgarrador y siempre tan solitario.
Aunque su sentir era indiferente e incomprensible para cualquiera, ella, siempre erguida, les servía de sostén a todos los que necesitaban de su fortaleza, ya sea para descansar o para aprovechar su luz buscando un camino, pero este era un día muy especial.
Acurrucada bajo la lluvia torrencial que se desataba en ese cielo porteño, melancólica, recordaba sus 100 años de vida, de estar siempre así, abstraída en sus pensamientos., mirando sin mirar ¿a qué?... ¿a quién?... y continuaba sin saberlo.

Solo tenía en claro su cansancio.
Sabía que el mejor regalo que podía hacerse a sí misma era permitirse tan solo por un día no sostener a nadie, sólo a sí misma, apagarse, ser débil, recostarse sobre los hombros del amor, llorar sin ocultarse y gritar... ¡basta!...

Su sentido de la responsabilidad ese día le pesaba tanto,  tanto, que no se atrevió ni a tomarse un breve descanso y cuando paró de llover guardó la última lágrima y erguida y fuerte como siempre y  esbozando una comprensiva sonrisa en la que nadie reparaba, se dijo:

- que se apoyen en mí como siempre.

Y la columna del alumbrado público iluminó la ciudad y nadie, en esos 100 años sospechó jamás que ella era una columna nostálgica y sentimental,  hasta que paso un columnologo que la vio, se enamoraron y según lo último que supe, vivieron cien años más siendo felices y comiendo perdices.


Nostálgica y sentimental
Cristina Leiva - Cris, Lacarancha

Otros Aires - Milonga sentimental



Descubrir mi instante

En este instante de relajación y tranquilidad puedo comprender la concepción del universo todo... del paisaje de los astros y sus satélites latiendo al unísono en perfecta armonía entre la tranquilidad y el caos, entre la oscuridad y la luz, entre el sonido y el silencio absoluto, total...

Y en esta contemplación de la realidad que me circunda, llego a entender el por qué en ese espacio infinito que admiro, que me intriga, me subyuga e inquieta, hay una... dos... mil lunas diferentes que se encuentran allí, en el cielo, a cuarenta mil yojanas de distancia y más, pero pese a ello, sus reflejos aparecen siempre misteriosos, melancólicos, insinuantes... muy excitantes, tanto en las briosas aguas que brotan de una cascada como en la paz dulce y serena de un lagunar.

Y al entender este concepto de integridad universal, comprendo al fin con mi propia vida, una realidad que no supe ver, y me siento satisfecha.

He descubierto el misterio de mi propia creación... de quien soy... que hago... para que estoy... asimilando definitivamente que el universo vive en mis ojos, que mi cuerpo es el universo con todos sus sonidos... sus silencios... sus luces y oscuridades... con sus soles... con todos sus satélites que me invitan a viajar solo con desearlo, cerrando mis ojos y abriendo mi alma y mis sentidos a distintas emociones, por todas mis lunas posibles, desde Phobos, que visito cuando me invaden mis miedos y me inclino a mi propia destrucción, hasta Europa, donde me dejo llevar en la exaltación de los fuegos del amor pero siempre, al reencontrarme a mí misma y hacerme cargo de mis circunstancias, inmediatamente mi mejor luna vuelve a reflejarse en mis aguas sosegadas y mansas, regalándome serenidad.
Descubrir mi instante
(Cristina Leiva - Cris, Lacarancha)
a Graciela Galarza (grace)
 una vieja amiga de mi juventud

Oda a la luna


La noche era diáfana... cálida... intensa...y la luna, más hermosa que nunca con su blanco color, me susurraba, muy sutil, dulces palabras de amor, despertando mi romanticismo. 

Maravillado, admiraba su reflejo sobre el lago que iluminaba tenuemente, las suaves curvas de las ninfas enamoradas recostadas allí, sobre las rocas, en este secreto jardín adornado con pequeños árboles floridos, hasta que su resplandor se ocultaba, cómplice, tras el horizonte.
 

Contemplarla extasiado era sublime para mí.
 

Desde este jardín se veía más luminosa y grande que de costumbre.
 

Ella me transformaba en poeta y yo... yo le dedicaba cientos... y cientos… y cientos de versos.
 


Era mi preferida entre las sesenta y tres lunas jupiterianas.


Oda a la luna
(Cristina Leiva - Cris, Lacarancha)



Nota al margen:
Sabias que los nombres de las 63 lunas jupiterianas son;

 1. Metis - 2. Adrastea  - 3. Amalthea  - 4. Thebe - 5. Io  - 6. Europa  - 7. Ganymede  - 8. Callisto  - 9. Themisto 
10. Leda  - 11. Himalia  - 12. Lysithea  - 13. Elara  - 14. S/2000 J11  - 15. Iocaste  - 16. Praxidike  - 17. Harpalyke 
18. Ananke  - 19. Isonoe  - 20. Erinome  - 21. Taygete  - 22. Chaldene  - 23. Carme  - 24. Pasiphae  - 25. S/2002 J1  
26. Kalyke  - 27. Magaclite  - 28. Sinope  - 29. Callirrhoe  - 30. Euporie  - 31. Kale  - 32. Orthosie  - 33. Thyone 

34. Euanthe  - 35. Hermippe  - 36. Pasithee  - 37. Eurydome  - 38. Aitne  - 39. Sponde  - 40. Autonoe  - 41. S/2003 J1 
42. S/2003 J2  - 43. S/2003 J3  - 44. S/2003 J4  - 45. S/2003 J5  - 46. S/2003 J6  - 47. S/2003 J7  - 48. S/2003 J8 

49. S/2003 J9  - 50. S/2003 J10  - 51. S/2003 J11  - 52. S/2003 J12  - 53. S/2003 J13  - 54. S/2003 J14  - 55. S/2003 J15   56. S/2003 J16  - 57. S/2003 J17  - 58. S/2003 J18  - 59. S/2003 J19  - 60. S/2003 J20  - 61. S/2003 J21  - 62. S/2003 J22 

63. S/2003 J23 

                                                                                                                                    

Disfrutando a orillas del Limay


Nada conmovía sus sentidos:

 Ni el vuelo de los cóndores, con sus  planeos  perfectos  y serenos,  ni el del águila, majestuoso y preciso con sus alas abiertas en absoluto equilibrio, ni tampoco los vistosos lupinos que embellecían el paisaje con sus colores tan alegres, ni las verdes aguas del Limay.

Sentado a orillas del rio solo disfrutaba del viento fresco que lo despeinaba y absorto admiraba diariamente el paso de los loros barraqueros a los que ese hombre ciego jamás se cansaba de escuchar.


Disfrutando a orillas del Limay
(Cristina Leiva - Cris, Lacarancha)



Había una vez una simple mujer


Había una vez una simple mujer.

Le gustaba dormir bajo las estrellas,
caminar descalza,
sentir bajo sus pies la tierra húmeda,
mirar el horizonte,
fundirse con el sol,
envidiar a la luna,
bañarse en el rio,
jugar a la rayuela con el viento,
anhelar una caricia,
subir a la copa de  los árboles y, en una horqueta  de brazos  gruesos  y firmes  recostarse a saborear una naranja y leer el eternauta.

Había una vez  una simple  mujer.


 ¿ Solo eso ?...



Había una vez  una simple  mujer
(Cristina Leiva - Cris, Lacarancha)



Un café... una historia


Es un pueblito pequeño y todos la conocen.

 Al verla la gente comenta sobre su vida tan solitaria sentada siempre ante la misma mesa del bar, tomado un café, mirando quien va... quien viene... pensando... recordando... escribiendo... esperando quizás? ... pero lo que no saben es que Sofía no conoce la soledad. 

Siempre, siempre está acompañada de cientos de personajes que conviven en ella y que, mientras toma su café, y mira a la gente pasar, y piensa, y recuerda, y espera y escribe... escribe mil historias.

Y así, siempre, todas comienzan con un café


Un café... una historia
(Cristina Leiva - Cris, Lacarancha)



Mariano Mores - "El Firulete" - Barenboim - BPO



El iceberg

Aunque alardeaba de ser majestuoso y gélido como un iceberg un día se derritió.

Su deshielo dejó en libertad un agua clara y límpida que formó un caudaloso río bordeando el cordón de la vereda cuando una cálida y placentera brisa se levantó dejandoa sus pies un barquito de papel.

Lo tomó en sus manos, lo miró con  nostálgica ternura y decidió depositarlo en su cauce, treparlo, levar anclas, y partir.


Y en ese viaje lleno de aventuras recorrió mil mundos.



AGUAVIVA La casa de san jamas

El  iceberg
(Cristina Leiva - Cris, Lacarancha)



Confusión de sí


El día de su cumpleaños número 70 se tomó una fotografía como todos los años, entre risas, felicitaciones y buenos augurios de amigos y familiares.

En la soledad de su cuarto, sentada en la cama la observó con detenimiento, pensado quien sabe qué y cerrando los ojos dejó aflorar sus recuerdos y en ellos se contempló se comparó se miró se vio. Si, seVio a si misma sin poder entender como esa mujer tan quieta plasmada en esa imagen fuera su reflejo, con  ese gesto risueño del instante del brindis, con esa mirada plácida y serena, con ese cuerpo robusto, con sus cabellos blancos, con su piel de cuero curtido por los  años.  
Y el impacto fue... ¿fuerte?

No se reconoció en ese espejo. No se encontró a si misma ni pudo comprender lo sucedido.

 Su mente no paraba. Se preguntó cientos de veces como pasó, cuando, donde.
No podía ser. ¡Tal vez fuera un sueño!, si ella se sentía finita, lánguida, liviana, con un vestido de fiesta y flores en el pelo; si por sus venas corría la savia del amor, si en su jardín reverdecía nuevamente la primavera perfumando su esperanza, si en todo su cuerpo sentía el fluir de la vida y  en su corazón, aaah, en su corazón galopaba una tropilla de caballos ante la mirada de su amado cuando juntos marcaban el ritmo de su canción.

De pronto, la puerta de la habitación se abrió y la tierna voz de su nieta le dijo:

- Abu ¿me cuentas un cuento?


Y entonces sí. Comprendió.


Rondo Alla Turca- Mozart

Confusión de sí
(Cristina Leiva - C ris, Lacarancha)





Atrapar la felicidad

Cuando escuches el canto de los grillos en tu jardín, no los espantes... shhh... cuídalos... porque ellos son los portadores de la felicidad... shhh…

Si si.  Como lo oyes... Así supo Airún un día que los grillos eran los portadores de la buenaventura y del júbilo y que por eso, cuando sus... cri-cri... cri-cri... cri-cri... resonaban en las noches de luna después de una lluvia de verano, dándole una serenata desde la ventana que da al jardín, debía agradecer, porque ellos anunciaban con su canto, alegría y bienestar.

Fue entonces cuando Airún sintió tanta curiosidad por conocer la felicidad y tenerla para sí, que inicio una intensa y ardua búsqueda... una feroz cacería... de inocente apariencia... 

Migró existencia tras existencia por todos los confines del universo, atrapando a todos los grillos que se cruzaban en su camino y guardándolos en su preciada cajita grillera, hasta agotar en ésta desesperada búsqueda, todas sus vidas posibles en todos sus  universos… quedándose sin energía... sin savia... y sin tiempo... 

Cuando por fin todos los grillos de la eternidad fueron solo suyos, ya no le quedó ni una sola vida para ser feliz... 

Claro... esta historia es difícil de creer y de comprender... pero no la cuentes... shhh... porque esto que te confío es un ancestral secreto de los dioses... shhh...

¿Sabes?... en su última vida, Airún, habiéndose transformado en un grillo... también quedó atrapada en su preciosa cajita grillera... shhh… 


                                           ¿Prefieres escuchar este cuento?
Atrapar la felicidad
(Cristina Leiva - Cris, Lacarancha)

¿Es simple la vida?

Sirc lo tiene todo...:

Sábanas blancas donde ama y es amada sin culpas, sin prejuicios, sin miedos...

Papel de estraza, limpio y perfumado cubriendo su mesa como un fino mantel bordado en filigrana, en inequívoco símbolo de su dignidad de vida...

Un trozo de pan de campo que comparte con sus amigos...

Una jarra con agua fresca para calmar la sed del que se arrime a 

su puerta... y tiene también, en aquel rincón cercano a su 

ventana,  un florero... un florero de líneas simples y tranquilas 

como su espíritu, con grandes girasoles que todas las mañanas le 

enseñan a adorar el sol.


Sirc asegura que no conoce la pobreza… que así de simple es la 

vida.


Ĉu?... Kiu scias? Vos mondo! Kion vi devas diri? ... Ĉu?

                                      
¿Quién lo sabe?... ¡Vos sos el mundo! ¿Qué tenés para decir?...

¿es verdad?

Frase en esperanto, considerado idioma universal.


Yiruma - "Kiss the Rain" (cover by Bevani flute)

¿Es simple la vida?
(Cristina Leiva - Cris, Lacarancha)

¿Es simple la vida?
Cristina Leiva - Cris. Lacarancha